El puente entre Oriente y Occidente

Alumno directo de dos gigantes —el Maestro Noguchi (fundador del Seitai) y el Maestro Ueshiba (fundador del Aikido)—, Tsuda supo fusionar la potencia de estas prácticas con una sensibilidad única.

Su gran aportación fue despojar la práctica de misticismos complicados y tecnicismos. Entendió que el principal obstáculo del occidental era su exceso de actividad mental. Por eso, su enseñanza se centró en el concepto del «No-Hacer» (en contraposición al hacer constante de nuestra sociedad).

Su legado: la escuela de la respiración

A través de su obra escrita, especialmente la serie «La escuela de la respiración», Tsuda nos dejó conceptos claves que hoy siguen guiando nuestra práctica en el dojo:

  • El vacío mental: La necesidad de hacer «limpieza» en nuestra cabeza para dejar que surja lo espontáneo.
  • La respiración profunda: No como técnica pulmonar, sino como una forma de estar presentes y conectados con el entorno (el Ki).
  • Sin conocimiento: La idea de que para reencontrar la salud, a veces hay que olvidar lo aprendido y volver a la simplicidad del niño.

Para nosotros, Itsuo Tsuda no es solo un maestro del pasado, sino la inspiración constante para practicar un Katsugen Undo libre, sencillo y profundamente humano.